15°Actual Min 13° Máx
Personas y Personajes

Más de veinte años siendo el ambulanciero de Santamarina

Antonio Miguel Reyes ha vivido varias experiencias difíciles en su trabajo pero siempre se muestra agradecido con la vida y feliz con la gente que lo rodea

Más de veinte años siendo  el ambulanciero de Santamarina
Por Ian Larsen . Redacción

Con sus casi 59 años, Antonio Miguel Reyes, "el negro Totó” como algunos de sus amigos lo conocen, es el ambulanciero de la unidad sanitaria de Ramón Santamarina.

Desde hace más de veinte años se desempeña en ese puesto que si bien es bastante tranquilo la mayoría del tiempo por ser un pueblo chico, le ha hecho vivir varias experiencias difíciles de superar cuando se ha visto en la obligación de intervenir en algunos accidentes de tránsito graves dentro del área que les corresponde cubrir.

Sin embargo, su trabajo le ha dado grandes amigos y compañeros, tales como el doctor del pueblo, Rodolfo Pirro, con quien ha aprendido sobre el oficio y hasta le pasó el gusto por la pesca.

En el año 2012, en un acto formal, la comuna le hizo entrega de la medalla por los veinticinco años de trabajo para el municipio y el pasado 1º de septiembre, Reyes cumplió veintinueve años en su labor.

 

Infancia

Nació en el mismo pueblo de Ramón Santamarina, el 26 de diciembre de 1958, y allí pasó toda su infancia de la cual conserva muy gratos recuerdos ya que ha sido una vida tranquila, como la de la mayoría de las personas que crece en un lugar de pocos habitantes. Miguel creció junto a sus cuatro hermanos, de los cuales dos son mujeres, y siempre se llevaron muy bien y se cuidaron entre todos a pesar de haber empezado a trabajar siendo todavía chicos.

Al igual que hoy en día, durante su niñez no le gustaba mirar ni practicar deportes pero siempre le llamaron la atención los trabajos de reparación en herrería y de gomería.

El colegio primario lo cursó en la Escuela Nº 118, que no se ubicaba en el mismo lugar en el que se encuentra hoy la primaria de Santamarina. "Estaban todos los grados juntos a la mañana y había hasta sexto. Al otro año que yo terminé pusieron séptimo grado”, recordó.

Cuando terminó su ciclo de primaria, Reyes empezó a ayudar a su padre que también era empleado municipal y trabajaba en el cementerio.

Por otro lado, sus primeros años de trabajo formal fueron en el campo, donde los mismos dueños le fueron enseñando cómo hacer las actividades que debía desempeñar, tales como fumigar o preparar tierra.

En aquel entonces, Reyes tenía poco más de dieciséis años de edad y pasó por tres campos diferentes en los que aprendió y se desempeñó por algunos años. "Estaba solo pero trabajaba el patrón también”, recordó.

 

Entrar al municipio

Cuando falleció su padre, en junio de 1987, Miguel todavía estaba en el campo. Aún así, el delegado de ese entonces le consultó si quería entrar en el lugar de trabajo que tenía su padre en el municipio. Reyes, antes de aceptar, puso como condición para ingresar que no tuviese que estar en el cementerio, así que por unas semanas lo mandaron a trabajar en las calles, manejando el regador.

Más tarde, teniendo en cuenta que de chico le gustaban los fierros y arreglar cosas, lo trasladaron al galpón de mantenimiento de herramientas.

Solo pasaron tres meses hasta que surgió el puesto de chofer de la ambulancia de la única unidad sanitaria de Santamarina y Energía, y Reyes se hizo cargo del puesto sin dudarlo. "Desde ese día ha pasado todo una vida, tengo buenos compañeros, un jefe que es como un hermano para mí porque me ayuda mucho y me ha bancado en los momentos difíciles”, comentó.

Por otra parte, Totó dijo que se encuentra muy contento con su trabajo ya que está en el pueblo donde creció y salen poco. "Aún así, con el doctor hemos pasado por cosas complicadas porque a veces había que salir rápido por una emergencia y no importaba si era de noche o estaba lloviendo. He visto cosas que después son difíciles de olvidar”, manifestó.

Además recordó que tienen "una jurisdicción bastante grande, que va desde Santamarina hasta el kilómetro 25 de la ruta 228 y llega a la zona de los médanos”.

Hoy, Reyes se encuentra a pocos años de la jubilación y ya está pensando en que "si da el cuerpo” quiere seguir trabajando un tiempo más.

 

Familia y otros trabajos

Dado que le gustaba arreglar cosas y un segundo trabajo no venía mal para juntar unos pesos más y ocupar el tiempo libre, en el año 2009, se pudo dar el gusto de comenzar su propio emprendimiento en su casa, donde instaló una herrería y gomería que abría por la tarde, cuando salía de la unidad sanitaria.

Empezó arreglando cocinas a leña y luego, como no había gomería en el pueblo, empezó a reparar gomas de bicicletas, autos, motos y camionetas.

En el 2012, cuando le entregaron la medalla, también tuvo que pasar de seis horas de trabajo a ocho, entonces decidió entregar las herramientas y el emprendimiento que había armado a un primo. Así él pudo dedicarse de lleno a su labor como ambulanciero.

Hoy, si bien ya no se dedica a eso, cuando tiene un tiempito libre, arregla alguna cosa que le lleva algún vecino.

 

En cuanto a su familia, Antonio Miguel Reyes está casado con Ana María, quien tuvo tres hijos que le han dado dos nietas.

Si bien durante la mayor parte del año viven en Santamarina, en las vacaciones Totó aprovecha para hacerse un viaje a Quequén donde, desde hace un tiempo, ha estado construyendo de a poco una casa para pasar con la familia.

También le gusta mucho pescar en el arroyo que está a cinco cuadras de su casa o en alguna laguna. "En el mar de afuera pesco pero todavía no me he animado a entrar”, dijo y agregó que "es lindo porque te despejás pescando y te hace bien. Antes no iba nunca pero un Día del Amigo me invitó el doctor Pirro a pescar al arroyo y me gustó así que, enseguida, me compré todo el equipo”, recordó.

Desde febrero de este año, decidió que las salidas en la ambulancia serían solo en el horario de trabajo mientras que otro ambulanciero se encarga de cubrir lo que pueda pasar en las emergencias de la tarde o noche. "Hasta el año pasado estaba las 24 horas pendiente de lo que pase pero ya estoy grande para esas corridas a cualquier hora”.

Según pudo adelantar, para cuando se jubile ya tiene pensado estar algunos días de la semana en Quequén y otros en Santamarina, donde están sus hermanos.

Comentarios

Necochea // Argentina - Copyright 2016 · www.ecosdiariosweb.com.ar